14/11/16

El poema es el amor realizado por el deseo que ha seguido siendo deseo


LOS DOS RENÉ

En una antología de René Char
con estudio preliminar de René Ménard
leemos “el poema es el amor realizado
por el deseo que ha seguido siendo deseo”.

Lo que el traductor no explicita
es la inexactitud de la versión
quizás por un involuntario error tipográfico.

Corrijo con lápiz en el margen derecho
las dos líneas mencionadas.

Y es otra cosa, simplemente, lo leído.



City Bell, 16.11.12

Imagen: René Ménard. Le Jugement de Paris, circa 1908.

12/11/16

7/11/16

Mandioca 1


Yo no dormí en ese lugar
ni en ningún otro,
desde siempre sigo despierto

y aun así no me explico
el porqué de esas flores

que cada tanto
y cada vez más lejos
dejan sobre mí.


.


Triste se va
Octubre.
Dejalo ir, que
se vaya, que
se vaya
y no pase
nada más.


.


Para eso trajimos el día,
para que te enceguezca.

Ahora traeremos la noche,
y para siempre será.


.


La mordaza ahoga
la efervescencia
de los gusanos.

Los ojos espinados
en la clarividencia
del destino.


.


El azul de la tierra
no se hace cielo.

Tapan las palas
los estertores del viento.

Arriba, polvo en el polvo,
semilla del quién sabe.




De Mandioca (Enero – diciembre de 2012).

5/11/16

Ladrillo encima de ladrillo encima de ladrillo


OSCURA PARED DEL AMANECER


Ladrillo encima de ladrillo encima de ladrillo
construí la casa.
Estas cuatro paredes
me pertenecen.

Y son o es, en el plural de lo singular,
el puente centrado entre las dos
orillas del jardín. Ahora el frío

no permite adentrarse al verdor de ayer
y seco áspero de hoy. Cuando el sol
suba más allá de la medianera

saldré con la bolsa de los mandados
a juntar naranjas de un lado y otro,
y al anochecer exprimiré el deseo

en cápsulas para no soñar.


.


Lo oscuro hace pensar la noche.
Hojas desprendidas de los arbustos
arremolinan un humo esférico
engordado en sus puntas.

De los dos misterios, elijo
el blanco; y si se va, el negro;
y si se va, es el amanecer.


.


El amanecer se llenó de ombligos.
Como hizo mi madre
los guardé en un frasco
inmenso de transparencia.
Ahí descansan. Ahí, sumergidos,
tal vez, se abrasen.



City Bell, junio de 2012.
Foto: JMP. Naranjas.

14/9/16

Se viene Antología breve


Homoludens. Poesía contemporánea.
José María Pallaoro / Antología Breve
(Selección de textos Paz Bongiovanni y León Peredo)

Pinturas de tapa e interior / Sergio Santini
(Libro en papel grueso, con láminas en papel vegetal, hechos a mano).


15/8/16

La mesa compartida


 La mesa compartida. 


City Bell, viernes 12 de agosto.

12/8/16

Villa 31, inauguración de la Biblioteca Popular Carlos Mugica


 VILLA 31, INAUGURACIÓN DE LA BIBLIOTECA POPULAR CARLOS MUGICA


     Leyendo con los poetas Daniel Freidemberg, Julián Axat, Pablo Campos y Carlos Aprea, en el acto de apertura de la Biblioteca Popular de Derechos “Carlos Mugica” (10 de agosto, alrededor de las 15 hs., en la Manzana 105, Casa 38).     





La nueva biblioteca comenzó a funcionar en el lugar decomisado en una causa penal por comercialización de estupefacientes y cedido a la Dirección General de Acceso a la Justicia de la Procuración General de la Nación por disposición del Juzgado Federal N°4 y la Fiscalía Criminal y Correccional Federal N°1. 


20/7/16

Como mirarse en el espejo

     Como mirarse en el espejo, y ver, ver un auto de la policía... Oh, nena, casi me corto el pelo, fue hace unos días, es un poco largo de contar, dame tiempo, ya estoy en el camino. 




. (A David Crosby, Almost cut my hair)

1/7/16

Ella dice

ELLA DICE


Ella dice “de esta agua no beberé”,
pero el agua no respeta los deseos.

6/6/16

FESTIVAL DE POESÍA El regreso de los poetas


Ciclo de escritores organizado por:
CTCL (Centro de Teoría y Critica Literarias)
IdIHCS (Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales)
Cátedras de Teoría literaria I y II

FESTIVAL DE POESÍA
El regreso de los poetas
Aula C201

Miércoles 15 de junio
10hs Llamada poética: “Las brigadas de choque” (performance)
11hs Clínica de poesía: “Poesía popular argentina, claves para su enseñanza”. Coordinan: Mariano Dubín y Eugenia Straccali)
15hs Lectura de poetas: Mario Arteca, Horacio Fiebelkorn y Eduardo Rezzano. Coordina: Analía Pinto
16hs Lectura de poetas: Osvaldo Aguirre, Clara Muschietti y Laura Wittner. Coordina: Eugenia Straccali.
17hs Merienda
18 hs Lectura de poetas: José Villa y Carina Sedevich. Coordina: Osvaldo Aguirre.
19hs Diálogo abierto con los poetas: “Cartografías de la poesía actual” Jorge Aulicino y José Villa.


Jueves 16 de junio
10hs Clínica de poesía a cargo de Carlos Ríos: “La fábrica del poema”.
15hs Lectura de poetas: José María Pallaoro y Mariano Dubín.
16hs Lectura de poetas: “Poesía, memoria y generación”. Julián Axat, Juan Aiub, Nicolás Prividera. Coordina: Eugenia Straccali y Ramón Inama.
17hs Merienda
18 hs Cierre: Carlos Ríos: “El objeto del siglo y otros poemas”


.

10/5/16

La claridad que pedía Edgar Bayley



          “La claridad” que pedía Edgar Bayley, pienso, creo, tal vez, no es la de decirlo todo, la de que el poema se lea en su linealidad y lo abandonemos apenas lleguemos al (punto) final. Todo poema que no nos permita sucesivas lecturas y preguntas y repreguntas, a mí no me satisface. Pero es una cuestión personal. Si no nos importa lo que queremos decir, ni las palabras que utilizamos (si leemos en un texto “padre” no tiene por qué ser el padre biológico), ni eso que llamamos ritmo o fraseo, me parece, nos estamos alejando de lo que llamamos poesía. (“(…) Y cuando al fin pude definir la claridad que yo buscaba / Advertí cuánto sueño y plumón y roja tierra / Y confusión y olvido hacen falta para comprender claramente / Y estar aquí con total lucidez sentado a la vera del camino / Avivando el fuego bajo el cielo y el polvo de las horas (…)”. Los tiempos están cambiando, ya sé, y la verdad es que me cuesta aceptar lo que me piden para adaptarme. 



.

8/5/16

La palabra

LA PALABRA




     Cuando suponía que tenía hambre, mi padre me daba de comer. Aunque no siempre. Aún así lo esperaba ansioso, se acercaba hasta el borde de la pared, miraba hacia donde su intuición le indicaba encontrarme, y luego de su fracaso, se iba. Pero antes, hacía el simulacro de alimentarme. Mi padre tenía esas cosas, y otras curiosidades. El día de lluvia, o de las prolijas lloviznas, envuelto en un pedazo de lona, llegaba, con su gorra marrón empapada, y juntando los labios y haciendo un chirrido parecido al de algunos de esos animales pequeños, me llamaba. Yo no salía, por temor, aunque sabía que al otro sol o al otro, sería castigado. Él tenía esas cosas, extrañas. Lo extraño surgió de una conversación acercada por el viento. De esa noche conozco la palabra sin comprender del todo su significado. Un día mi padre no apareció. Fue reemplazado, y no fue lo mismo, aún extraño esos días de lluvia. Aún extraño la melaza del viento. 




.

26/4/16

Malverso lectura 26 de abril de 2016


Malverso 
lectura 26 de abril de 2016



30/3/16

Mis poetas favoritos

MIS POETAS FAVORITOS



         Una tarde, en la cama, me preguntaste cuáles eran mis poetas favoritos. Me quedé pensando, un instante largo. Luego, miré nuestros cuerpos, mi pecho pegado a tu espalda, te abracé, besé tu cuello, y te fui diciendo mis poetas favoritos, te los decía al oído, muy suave te los decía, “ayudame” te pedí, y pasaste tu mano por entre mis piernas, y me moví, despacio me moví, los dos curiosos, suspirando y jadeando, por mis poetas favoritos, hasta inundar la tarde con sus versos, y los nuestros que se escribían en ese atardecer, ahora.



26/1/16

Gabriel Impaglione, acerca de “Una medida adecuada a todo” de José María Pallaoro









UNA MEDIDA ADECUADA A TODO
(2009-2011)


El poeta va. No espera. Sabe que Ella se presenta de mil formas; a veces parece música que anda bajo el brazo, esa de tantos después que queman o que no. A veces también es una sombra que disuelve su gris bajo la lluvia. Sabe que desanuda laberintos —el estado pre-poético que anuncia escrituras no es un laberinto? — y entonces se arremanga, despliega la palabra en su melodía como un hilo que compone el verso y así canta, bajito, para que se escuche la respiración de aquello que en el fondo de la voz celebra la certeza de las  nuevas preguntas.

Me gusta la idea de imaginar la poesía del compañero leída a través del viejo teléfono de infancia, ese que inventábamos con un piolín y dos latas de tomate o algo así. —Años cincuenta?

¿Qué hay de los cincuenta en Pallaoro? Cuando terminaba la década nació en La Plata. Pero hay algo más. La primera luz. Pero más... Qué testimonio ha querido salvarse del naufragio de desmemorias y consumos y se aferra, desde los intersticios de esta poesía, para advertirnos que el tiempo no es otra cosa que un invento obsesivo, que lo esencial reside en hacerlo trastabillar, romperle el ritmo; está en nosotros cambiar la canción. Todos finalmente llegamos a la superficie y nos ofrecemos al sol desde una raíz que nos convoca y nutre. ¿Qué engranaje de aquella década mueve qué mecanismo del poeta?

Dar cuenta del contexto social como compromiso ante su realidad. Los versos que siguen, desde la personal interpretación de quien comenta, podrían ser un buen ejemplo:

“El fortalecimiento del ritual,
bajo la alfombra
donde las ratas
se alimentan
de nuestra feroz
inexistencia.”

Si la poesía asume protagonismo como metáfora de la política, será ella quien monte la proa del ahora para dar testimonio de lo que pasa. Y hacia dónde vamos y de dónde venimos. Otra vez este lugar común para referirnos a lo profético —pienso— pero... en un mundo atribulado por los índices de dioses falsos y escaparates sacros, la voz de los poetas será el agua. Y el fuego. Y el aire. Y será tu voz.

José María se nutrió de aquel existencialismo de los ’50, pero, adolescente, atraviesa los ’70 pelilargo y andante y aprende a rasguñar piedras, correr calle abajo rodando-rodando y a encender un fósforo detrás de los espejos para reconocerse en una generación hecha jirones bajo la bestialidad neolítica. Es necesario redescubrirse, parece decirnos, bajito, para que se sienta.

Cuando escribe: “…las ratas / se alimentan / de nuestra feroz inexistencia” nos habla de espacios abandonados a fuerza de no-te-metás y de estupidez suicida.

José María va siemprenuevo al encuentro de la poesía. Una y otra vez. No la espera. Escapa de noes y espejismos para abrazarla. Es vocacional y bien terrestre su poesía, callejera, urbana de guitarra llevar. Profunda, lúcida; de ronda de guitarra. Desde lo íntimo se hace colectiva. Trabaja. Es el ojo puesto en lo trascendente de la simplicidad, en aquello que nos humaniza.

“Tus dedos
acariciando los míos.”

El poemario comienza con noticias de un muro doloroso (despatria o desamor?) pero el poeta va, decidido, sin espera. Y nos habla de una casa que presiento con luz de mesa tendida y ronda de vino y canto. Luego cita claves y limones y entre flores que abren y cierran su puño se suceden versos que se abren y cierran en torno a una belleza que duele.

“Nada estalla de las manos
del solitario que escribe su poema
sin pájaros del deseo.”

Incansable José María va. La encuentra aquí y allá, entre sauces y álamos y por las esquinas, en la calle donde se pierde en el tiempo la silueta del amigo, en las madrugadas o la ciudad de los parásitos, en la muchacha del vibrador electrónico, sobre las cáscaras de piano, la señora que hace el trabajo manual encima del sofá con la tele encendida. José María nos habla de su perro Dylan, de Matías Vernengo y Lamborghini. Él nos lleva en su travesía a lo largo de estas páginas.

José María no la espera, la busca, la encuentra hasta desgajarse en ella.

Es allí donde “crezco / con una claridad / insospechada.”


Posdata al lector, con deseo:
Que el testimonio de esta travesía, íntima, profunda, multiplique los cielos de tu horizonte y sientas, por puro placer, la necesidad de releer una vez y otra, bajito, estos versos, para respirar una música que ha nacido en el corazón de un hermano.


Lanusei, Sardegna, septiembre 2012.